jueves, 4 de septiembre de 2014

VERANO, TODAVÍA


Deshice la maleta con desgana y gestos automáticos, porque la mente no quería volver, todavía.
 Pensé que vestirme con todo el verano mediterráneo protegería con más capas los recuerdos, pero al contrario de un ilógico deseo, me cubrí de más melancolía, en azul y añil para homenajear a los tópicos. 
El presente se despereza lentamente. Por el momento, es suficiente con empezar a garabatear un nuevo cuaderno de tareas. Está todavía tan sin estrenar que da pena y miedo usarlo, pero eso sólo pasa con la primera hoja. Después será todo más fácil.

No hay comentarios:

Publicar un comentario