Los antagonismos, al menos cuando
hablamos de moda y especialmente en el vintage, me seducen. Porque cada prenda
tiene una historia detrás, un pasado vivido o dormido al fondo de un almacén de
una pequeña tienda que ya no existe, ó ha sufrido una metamorfosis.
Este valor
histórico es el que justifica los
contrastes de las instantáneas de hoy. El brillo de una falda de cuero dorado
vintage de ESCADA dialoga con una camiseta adquirida en una tienda de
indumentaria militar, y una cazadora de lana del ejército de hace mil años, con
sus galones, en una suerte de
uniformidad chic y marcialidad irreverente.
No obstante, mi fuente de
inspiración ha sido el bosque y el brillo del sol, cuando se ha dejado ver.


















































