Aunque caminar con la cabeza bien erguida embellece el porte y eleva
el espíritu, tengo una tendencia
natural a bajar la mirada, no
para vigilar por dónde piso, sino porque me apasiona y casi me obsesiona
la forma como la gente viste, adorna
ó a veces incluso maltrata sus pies: los zapatos. Suena tópico y recurrente (al menos en el universo
blogger), pero desde siempre tengo devoción por el calzado singular, diferente, único. Define la personalidad de quien lo lleva, y sin piedad puede hundir ó
engrandecer un estilismo, de
los pies a la cabeza.
Elda, Alicante. Cuna de la industria
zapatera en España. Chie Mihara nos recibe en su estudio
y nos impacta con su personalidad arrolladora,
rotunda, segura y resolutiva que
es además espontaneidad, franqueza y sorprendente sentido del humor. Atributos muy
propios de las personas que desde muy jóvenes han tenido la suerte de ser ciudadanos del mundo. Para eso hay que
ser además valiente, y no nos cabe
ninguna duda de que Chie lo es. Hija de padres japoneses, nació en Brasil, estudió y trabajó en Japón y Nueva York y vino a España
con 27 años porque con toda la confianza cuenta que, a pesar de tanto cosmopolitismo, su deseo
era vivir en Europa.
Con el bagaje imaginativo que dan las vivencias de culturas tan diversas, y la profesionalidad
de quien ha fabricado zapatos con sus propias
manos, Chie diseña y produce su
propia marca en España desde 2001. Basándose en inspiraciones vintage y retro
de décadas pasadas, surgen deliciosas
creaciones que además son cómodas y
funcionales. Hojear sus catálogos es un espectáculo tan colorista,
sutil y desbordante que acaba casi perturbando por resultar imposible
decidir qué par nos gusta más.
En el estudio se respira inquietud artística y originalidad hasta
en el mismo mobiliario. Creativos y administrativos frente a
sus ordenadores y por todas partes zapatos,
muchos zapatos. Sobre las mesas, en vitrinas, en fotografías, en el suelo…todos ellos
son más que calzado. La plasticidad del conjunto de pares alineados y dispuestos a salir al
mercado para la próxima temporada va
más allá de lo puramente funcional. Amalgama
de estampados, texturas y combinaciones cromáticas que inundan la
estancia y alegran el espíritu. Y hormas sobre las que dibujar, proyectar y esculpir. Porque
algunos de sus zapatos tienen un alto componente escultórico, además de un diseño milimétrico que hace que cobre
sentido la frase del arquitecto Mies van der Rohe: “Dios está en los detalles” , y son los detalles los que distinguen los
zapatos de Chie Mihara, sorprendentes y con un punto naif, aunque paradójicamente y con toda su espontaneidad ella
nos confiese ser mucho más minimalista
y zen en su estilo propio, como si
necesitara compensar con su dosis de sobriedad
la efervescencia de su imaginación.
Para entender que la moda no es una frivolidad, ó al menos, si lo es, es una frivolidad necesaria, resulta revelador
y también didáctico visitar la fábrica donde con máquinas reales y
personas reales se da forma a las 2
colecciones que se lanzan anualmente al mercado, con unos 150 modelos aproximadamente para cada
una de ellas. 60 trabajadores hacen
posible la producción de unos 700 pares
por día. Números grandes para una manipulación de la piel (siempre piel) totalmente manual, casi artesanal. Por los hábiles movimientos de las manos de cada
operario se nota que este oficio aquí tiene experiencia de años made
in Spain. Cortar, optimizar,
coser, esculpir, montar suelas, tacones, remaches, cordones y
adornos. Revisar, perfeccionar, embellecer, observar con meticulosidad
el acabado final, tan increíble si no fuera porque hemos
presenciado todo el proceso. Su destino está por todo el mundo: Europa, Japón, Estados Unidos…con puntos de venta en los cinco continentes, también online. Conocer su marca es descubrir la calidad y el valor añadido del zapato fabricado aquí, en España. Seguro que los grandes de la moda ya lo saben. El japonés Issey
Myake ha exhibido en sus tiendas sandalias de Chie. Sería fantástico y
merecido verlas desfilar por las mejores
pasarelas.
Lo dice Chie Mihara : creo
zapatos para alegrar a la gente.
Para no caer en agujeros negros, ó para salir de ellos. Seguro que funcionan.
Conocerlos te hace pensar que con ellos, todo se andará.
CHIE MIHARA: Una muestra de la colección primavera-verano 2014:
más maravillas, aquí:




















Vi un documental sobre ella hace tiempo y quedé prendada.
ResponderEliminarMagnífico post.
Es para quedarse prendada, sin duda. Sabía que tú lo apreciarías. Gracias, de verdad.
EliminarGracias por traernos zapatos tan bonitos y singulares. Me ha encantado conocer la firma.
ResponderEliminarIsabel.
Sabíamos que te gustarían, Isabel. Es una firma excepcional. Un beso.
EliminarOh, sí, esta firma es de diez... Es cara, o por lo menos no es del todo asequible a economías medias, pero merece la pena, desde luego, por su estilo único y su enorme comodidad. Un par cada temporada, como yo digo... y poco a poco iremos configurando un armario de zapatos a la altura de nuestros merecimientos y de la comodidad de nuestros pies.
ResponderEliminarLa moda es una frivolidad. Lo es del todo, y no pasa nada por reconocerlo. Pero da dé comer a mucha gente, tiene ese lado útil... Hay otras muchas frivolidades inadmisibles, en cambio, que sólo sirven para poner de manifiesto los lados menos admirables de nuestra humana naturaleza.
Bss!!
Pilar, eres una verdadera profesional. Ante tu buen criterio, sólo puede una quitarse el sombrero. Nada más que añadir, amén.
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