Exprimiendo el fondo de nuestro
armario nos encontramos a veces sorpresas que nos hacen agradecer el impulso de
habernos echado atrás a tiempo a la hora de tirar ó regalar una determinada
prenda.
En los tan mitificados años 80 vestíamos una moda sin complejos,
excesiva
en sus dimensiones, rotunda en sus colores. Comenzaba a
extenderse la práctica del deporte , importada como casi siempre de las costumbres americanas: el jogging nos ponía a trotar
enfundados en atuendos de algodón, lycra y felpa
que hoy nos resultan casi ridículos frente a la avalancha de tejidos
high tech mucho más ligeros, transpirables y adaptables
a la silueta.
Afortunadamente, lo que se ha
perdido en utilidad lo hemos ganado en romanticismo, recuperando
para las próximas temporadas el concepto simple y versátil de la SUDADERA.
Atractivas en todas sus versiones:
con ó sin capucha, cerrada ó abierta con cremallera y botones,
maxi
ó mini
size, admiten todo tipo de estampados, inscripciones y colores.
Aunque las que más me atraen son las que proceden del mundo del surf
y el skate
board, hoy he querido mostrar cómo también pueden ser más austeras
y centrar su protagonismo en el color, acompañando a otro tipo de
prendas y accesorios. En una primavera plagada de tonalidades flúor,
absorbemos el sol del atardecer con este naranja butano fuente de energía
positiva.





Me he acordado de Flash Dance. Esa sudadera caída de un hombro… por Dios, cuanto juego ha dado…
ResponderEliminarLa cuarta foto de escándalo.
Vir
Aquellos looks sí que eran atrevidos........mallas de colores, calentadores, cinta de rizo elástico en el pelo..........me encantan !!. Gracias, guapa.
ResponderEliminarMe fascina ese naranja vivaz y contagioso!!!
ResponderEliminarLakshmi in Trance
Diane, muchísimas gracias. He visto tu blog, y aplico ambos adjetivos a tu persona, rotundamente maravillosa !!
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